EL DE-RISKING, UNA BARRERA PARA LA INCLUSIÓN FINANCIERA

Odoo CMS- Imagen simple flotante

La práctica de las instituciones financieras de cerrar o restringirle los servicios financieros a ciertas empresas, debido a que se perciben como de alto riesgo para el lavado de dinero, ha impactado en ciertos sectores como los proveedores de servicios de remesas y organizaciones sin fines de lucro, lo que ha generado una barrera para avanzar en la inclusión financiera mundial, indicó el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

En un documento liberado por el GAFI en el marco de la última reunión del G20 en Buenos Aires, Argentina, el organismo internacional enfatizó que el problema de la eliminación o restricción del riesgo, también conocido como de-risking, por parte de las instituciones financieras, afecta los esfuerzos gubernamentales y del sector empresarial para proporcionar servicios financieros y para ayudar a las personas que más lo necesitan por medio de las organizaciones sin fines de lucro.

“La pérdida de acceso a los servicios bancarios para algunos proveedores de servicios de remesas y organizaciones sin ánimo de lucro sigue siendo una preocupación clave para la comunidad mundial. Esto tiene un impacto más amplio en la inclusión financiera y los esfuerzos de los gobiernos y sector empresarial para proporcionar servicios esenciales a los que necesitan ayuda en todo el mundo”, se puede leer en el documento.

De acuerdo con el Banco Mundial, en el mundo hay cerca de 1,700 millones de personas adultas que no están bancarizadas y, aunque ha habido avances en los últimos años, todavía falta progresar en ciertos aspectos de la inclusión financiera, como mayor acceso a estos servicios para las mujeres.

En este contexto, el GAFI apuntó que durante este 2018 ha buscado esclarecer ciertas normas internacionales con el fin de evitar una mala interpretación de ellas que den paso al de-risking y reforzar el enfoque basado en riesgos para que, en lugar de eliminar o restringir las relaciones con otros entes por parte de las instituciones financieras, el riesgo sea administrado con un enfoque más objetivo.

“El GAFI ha continuado en su labor para facilitar el acoplamiento entre los diferentes actores del sector público y privado, fomentar una mejor aplicación de medidas basadas en el riesgo de las instituciones financieras, autoridades nacionales y los supervisores y aclarar las expectativas regulatorias, según sea necesario para asegurar una comprensión compartida”, explicó.

El organismo presidido por Marshall Billingslea destacó que trabaja para recopilar toda la información a nivel mundial para saber y analizar las medidas que han tomado los países para mejorar sus prácticas de supervisión, coordinación interna y de cooperación y el enfoque basado el riesgo respecto al sector de las remesas, el cual es golpeado por la práctica del de-risking.

“La información recopilada durante el ejercicio también ayudará a que el GAFI determine si se necesitan más medidas a nivel mundial para abordar la cuestión”, detalló el organismo.

El problema en México

El de-risking es una práctica que en México ha sido denunciada desde hace varios años. La red de microfinancieras ProDesarrollo, que en su mayoría representa sociedades financieras de objeto múltiple, ha dicho que este actuar continúa por parte de los bancos.

Del 2014 a la fecha, la red ha documentado 323 casos de cuentas canceladas a microfinancieras que requieren tener una cuenta en un banco para que les liquiden los créditos que otorgan.

Pero para la autoridad, este cierre en muchas ocasiones se justifica debido a que dichas microfinancieras no perciben ciertos factores de riesgo de lavado y los bancos sí, los cuales deciden terminar la relación.

“Hasta que no estás en un caso concreto no te das cuenta, te das cuenta de que los bancos sí perciben el riesgo (...) en la mayoría de los casos, sí hay consideraciones de riesgo que las entidades afectadas no sabían, no habían detectado”, comentó un funcionario relacionado a la vigilancia del sistema financiero que pidió que no se mencione su nombre.

Pese a esto, el funcionario enfatizó que, cuando se ha detectado que un banco cancela una cuenta sin justificación alguna, se ha sancionado pues dicho actuar está prohibido por ley. “En algunos casos sí hemos encontrado que los bancos han hecho cierres de cuentas a priori y también se ha sancionado, lo recomendable es que se tenga una comunicación entre ambas partes”.



Fuente: El Economista

Compartir

                                                                                                                         ¡Suscríbete a nuestro newsletter y entérate de todas las noticias en Materia de PLD/FT!

Suscribir